Este 14 de febrero esta información resulta poco romántica pues lo más común entre dos personas que se aman es demostrar su afecto de diversas maneras, entre ellas caricias, palabras, detalles y sobre todo besos, en todas sus versiones. Sobre este último punto especialistas del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) señalan que dar o recibir besos largos, intensos y apasionados puede traer consecuencias para la salud.
Argumentan que cuando se da un beso se intercambia saliva, y ésta puede transmitir una gran cantidad de virus, bacterias y gérmenes, lo que la convierte en un foco de infección.

De acuerdo con un comunicado del IMSS, el doctor Carlos Reyes Carmona, explicó que la saliva es un líquido producido por las glándulas salivales mayores y pequeñas, es transparente de viscosidad variable y se compone principalmente de agua (en un 95%), sales minerales: como iones de sodio, potasio, cloruro, bicarbonato y algunas proteínas.
El doctor Reyes Carmona recordó que su función lubrificante es básica para el organismo, porque permite desde el mantenimiento íntegro de las mucosas hasta una correcta articulación de las palabras, al mantener húmedos lengua y labios.
Además, protege el esmalte de los dientes y la digestión de los alimentos a partir de las enzimas que contiene, como la estaterina, con propiedades antibacteriana y antifúngica (hongos). Además, protege la cavidad oral y el esófago, ya que, en realidad, la comida nunca toca directamente las células epiteliales de esos tejidos.
Cuidado con el fuego
No obstante, la especialista Alma Delia Chong Chiquete, agregó que también es portadora de virus y bacterias que pueden transmitir enfermedades como: gripa, escarlatina, herpes, varicela, sarampión, hepatitis tipo B y parotiditis (paperas), entre otras.
La especialista destacó que el padecimiento más conocido que se transmite a través de la saliva es la mononucleosis infecciosa, denominada popularmente "enfermedad del beso". Se trata de un tipo de herpes producido por el virus Epstein-Barr, cuyos síntomas son: fiebre, inflamación de amígdalas y ganglios; afecta principalmente a personas de 14 a 24 años de edad, y su tratamiento, precisó, es mediante fármacos antibacterianos.
La saliva también sirve para regular la cantidad de agua del cuerpo, ya que si hay mucha, se produce más; y si falta, se secreta menos. Se estima que la boca está humedecida por la producción de entre 1 y 1.5 litros de saliva al día. Durante toda la vida, una persona genera aproximadamente 38 mil litros de este peculiar líquido.
Hay quienes dicen que durante un beso se ejercitan más de 30 músculos faciales, se activa la circulación sanguínea, la frecuencia cardíaca se eleva y la producción de saliva aumenta, lo cual contribuye a defender la boca y otras partes del cuerpo de la entrada de bacterias nocivas.
Aunque poco importa a la hora de estar con la persona amada, los especialistas recomiendan:
- Realizar un adecuado aseo bucal diario
- Evitar contacto con personas enfermas por gripe o problemas faríngeos, inclusive caries
- Abstenerse de los besos prolongados o de aquellos en los que exista mucho contacto de saliva, pues implican mayor riesgo